Para ampliar nuestra cartera era necesario abordar nuestros prosectos en frio; no trabajabamos con una base de datos filtrada, sino que de acuerdo a lo que podíamos observar en ellos íbamos realizando nuestra labor comercial.
Para abordar los clientes se hacía labor de telemercadeo, sin embargo, esta era una de las estrategias para cumplir con la meta presupuestada para el mes. Casi siempre, procuraba buscar eventos en los que supiera que el tipo de público era el indicado para hacer parte de nuestros clientes. Aprovechaba estos espacios para darme a conocer y concretar citas que próximamente me ayudaran a cerrar negocios de manera exitosa.
Algunos de los clientes eran referidos de acuerdo a solicitudes telefónicas o en la página de la academia. Pero mi labor dependía en gran medida de mi propia gestión. Para cumplir en los indicadores empresariales, procuraba buscar información a cerca de las empresas que consideraba buen prospecto para tomar nuestros programas, investigaba cargos, persona encargada del área y realizaba una gestión previa para conseguir acercamiento. de igual forma para cumplir con matrículas una a una.