Gestionar las operaciones diarias del punto de venta, incluyendo la apertura y cierre del local, el manejo de caja y la supervisión del personal a cargo. Planificar y coordinar las actividades de ventas y promociones, para maximizar la rentabilidad del negocio y cumplir con los objetivos de venta establecidos. Establecer y mantener una buena relación con los clientes y proveedores, para fomentar la lealtad y la confianza en la marca.